2007/08/20

¿CUANDO FUE QUE EMPEZAMOS HACER AMIGOS?


Cuándo fue que empezamos a ser amigos? no lo sé... No te parece gracioso que con tu pareja siempre quieres llevar la cuenta, recordar el día y el momento exacto en que se conocieron ¿cuando empezaron su relación, a que hora, en donde?...con tu pareja celebras aniversarios...

y con los amigos es algo que realmente sobra, no importa el momento exacto, la hora, el día en que los conoces, solo importa que a través de esos años meses y días vas construyendo momentos inolvidables...

Con el presente construyes las anécdotas del ayer recuerdas tal o cual fecha por sucesos importantes pasados a su lado, pero no tienes la presión de recordar que en un día exacto fue que empezaste a ser amigo de alguien...

Es mas, tal vez al principio te caía mal, o no pensaste que algún día podrías llevarte bien conmigo, o con la persona que hoy es tu gran amigo.

Estuve pensando en todo ello, y bueno, no importa si los conozco de hace diez, veinte, cinco años o unos cuantos meses... lo importante es que en ese mismo tiempo se ha ido construyendo la confianza, el respeto, la tolerancia, el cariño...¡Cuantos años cuesta el construirlos y que pronto se pueden perder!

No publico esto en una fecha especial, pues como ya dije, eso sale sobrando, te lo escribo sólo porque ayer, mañana, pero sobre todo HOY te considero mi amiga, amiga que quiero muchísimo y con quien me encanta convivir... Hoy te envío un enorme abrazo.

Que la vida te sonría SIEMPRE!!! RECUERDA QUE CADA VEZ QUE SONRÍES SE BORRA UNA TRISTEZA Y SE ILUMINA UNA ESPERANZA Muchas personas entraran y saldrán de tu vida; pero solo verdaderos amigos dejaran huellas en tu corazón!

El que pierde dinero, pierde mucho; el que pierde a un amigo, pierde mucho mas el que pierde la fe, pierde todo. Las personas jóvenes bonitas son accidentes de la naturaleza, pero las personas adultas bonitas son obras de arte.

El Amor y La Locura.

Cuentan que hace muchísimos años se reunieron algunos sentimientos y algunas cualidades del hombre. Cuando el Aburrimiento bostezaba por tercera vez, la Locura propuso: vamos a jugar a las escondidas.

La Intriga se levanto extrañada, y la Curiosidad, sin poder contenerse, pregunto: ¿A las escondidas? ¿Y eso como es?

“Es un juego en donde yo me tapo la cara y comienzo a contar, desde el uno hasta un millón, mientras ustedes se esconden. Cuando termine de contar, los buscare hasta que los encuentre”, explico la Locura.

El Entusiasmo bailo de contento y la Alegría dio saltos que termino de convencer a la Duda, e incluso a la Indiferencia, a la que nunca le interesaba nada.

Pero no todos quisieron participar. La Verdad prefirió no esconderse. ¿Para que?, si al final siempre la hallaban.

La soberbia pensó que era un juego muy tonto. En el fondo lo que le molestaba era que la idea no había salido de ella. Y la Cobardía prefirió no arriesgarse.

La Locura rápidamente comenzó a contar.

La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse. Cada sitio le parecía maravilloso para alguno de sus amigos

La hendija de un árbol era perfecto para la Timidez.

Una ráfaga de viento le parecía magnifica para la Libertad.

Por fin después de pensar primero en todos, la Generosidad termino ocultándose en un rayito de sol.

El Egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio. Era ventilado, cómodo, pero solo para el.

La Mentira se escondió detrás del arco iris.

Y la Pasión y el Deseo, entre los volcanes.

Cuando la Locura ya casi terminaba de contar, el Amor aun no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo estaba ocupado.

Hasta que al fin vio un rosal y decidió esconderse entre sus flores.

“¡Un millón!”, dijo la locura. Y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la Pereza que estaba a solo tres pasos.

A la Pasión y el Deseo, los sintió en el vibrar de los volcanes.

En un descuido encontró la Envidia. Y claro también encontró al triunfo.

Al Egoísmo no tubo ni que buscarlo, pues el solito salio de su escondite que resulto ser un nido de avispas.

La Locura de tanto caminar sintió sed, y al acercarse al lago descubrió a la Belleza.

Encontrar a la duda fue mucho más fácil. La encontró sentada aun sin poder decidir a donde se iba a esconder

Así fue encontrando a todos

Y hasta encontró el Olvido, que se había olvidado que estaba jugando a las escondidas.

Pero solo el Amor no aparecía por ningún lado.

Y cuando estaba por darse por vencida, vio el rosal.

Tomo un pequeño palo y comenzó a mover las ramas. De pronto escucho un doloroso grito.

Las espinas habían herido los ojos del Amor.

La Locura no sabia que hacer para disculparse. Lloro, rogó, imploro, pidió perdón y hasta prometió acompañarlo siempre.

Desde entonces el Amor es ciego y la Locura siempre lo acompaña.

Por eso dicen que “amar es una locura, a menos de que se ame con locura”.